Colonia

Iba a hablar desde un punto personal, pero mejor hablo en conjunto. Porque he descubierto que no estoy sola en esto. Os pongo en situación:

Hace cosa de unos dos días, andaba por esa RRSS donde todo cabe, Twitter, leyendo. Tengo un vago recuerdo de cómo llegue a dicho tema, pero el caso es que acabe escribiendo unos tweets que tenían relación con la crisis migratoria que venimos viendo en todos los medios hace tiempo de los refugiados sirios. Como sabréis, en su país lo que viene desarrollando desde 2011 es un conflicto interno mezclado con influencia foránea, más concretamente, de Occidente (sí, ¿sorprendidos? Futuro tema, cómo Occidente y/o países orientales participan de dichos conflictos, movidos todos ellos por intereses particulares. No se salva ni uno) Se queda ahora mismo fuera de lo que vengo a contar, da para comentarlo en otra publicación.

Tenía un basto conocimiento de los sucesos que habían ocurrido en la ciudad alemana de Colonia en año nuevo, aunque si había oído que podrían estar involucradas personas que se encontraban en petición de asilo político (osea, lo que denominamos “refugiado”) Bueno, en mi caso, únicamente quería hacer alusión a comprender dicha ola migratoria, que nadie cogía y dejaba todo lo que tenía en su país para aventurarse a una incógnita sobre sus futuros (yo tenía en mente a una familia completa que huye con sus 3,4 o 5 miembros; que sé que no son todos los casos, claro) Tengo bastante empatía, y me imaginé (y escribí) desde dicha óptica: como cuando muchas otras personas se han visto obligadas a salir de su país y buscarse la vida en otro lugar.

Pues, en plena vorágine del suceso de Colonia, se ha interpretado que aquellos que nos hemos posicionado a favor de la acogida y regularización de refugiados, de alguna forma justificamos y nos parecen bien los hechos. Sencillamente algo, DEMENCIAL. Poner en nuestros pensamientos que estamos de acuerdo, que nos da igual, que porque lo ha hecho determinado colectivo es menos grave que si lo hubieran hecho otros… No puedo definir las náuseas que me da escuchar o leer lo que se puede llegar a presuponer.

Queriendo ser lo más precisa, me he dedicado a indagar sobre lo que ocurrió. Lo último más concreto  incluso fluctúa (porque es conocida la obstrucción por parte de las autoridades alemanas de esclarecer mejor los hechos, así como del eco tardío que todos nos hicimos de los sucesos) Así, desde El Diario , se expone que de 31 detenidos, 18 están (o estaban) esperando los trámites para regularizar el asilo; pero si nos vamos a medios extranjeros como The Atlantic se expone que son 19 los detenidos (14 de estos, de Marruecos y Argelia, otros 5 aún sin concretar) de los cuales 10 habían pedido asilo y los otros 9 están ilegalmente allí. Se han recibido 516 denuncias, un 40% de estas delitos sexuales, de los que no se esclarece de que índole. No hay más datos; no se sabe cuantas son agresiones o abusos.

Vemos que reina el desconcierto. De momento difícil hacer juicios, y más cuando la propia policía de Colonia, en un primer momento dijo que se trataban de “unos 1000 hombres” Más tarde rectificaron, admitieron el error y que la situación se les fue de las manos y no supieron controlar nada, incluso llegando a dimitir el jefe de la policía de Colonia.

Quiero dejar muy depurado este hecho, en el que tenemos dos “debates”que llegan a confluir: el hecho de los migrantes supuestos delincuentes (porque aún les tienen que juzgar) y el gallinero de fondo.

Respecto a lo primero, creo que todos los que hemos defendido la acogida de refugiados, estamos por que a estos hombres, si se les encuentra culpables de lo que se les acuse, que recaiga sobre ellos la máxima pena posible. Bien en un tribunal alemán, o si se opta por la deportación (que es comprensible, pues, a mi juicio, no han sabido aprovechar la oportunidad que se les ha brindado de un mejor porvenir) igualmente se les ponga a disposición judicial. Que en ningún caso queden impunes, pues si simplemente se les deporta de vuelta a sus países, lo que único que garantizamos es que a las mujeres europeas (o alemanas) no las volverán a atacar, pero pueden repetir el mismo delito en cualquier otro país. Y no, no es que sintamos más empatía por la mujer de otro país que por las “nuestras”; es muy sencillo, es que los que pensamos así, vemos mujeres, no pasaportes.

“Claro que sí, así conseguiremos que sólo los españoles agredan a las españolas y los sirios a las sirias. Violaciones sí, pero ordenadas y sin mezclar colores.”

Barbijaputa

(Ironía por parte de la autora original, que hay que dejarlo claro todo. Dice textualmente esto, pero desconozco su seguridad acerca de los datos)

 

“A las que no hemos escrito nos linchan en las redes por “silenciar” el tema, pero es que a las que sí, también las linchan, porque sus opiniones no son las que ellos esperan. ¿Por qué no les valen las opiniones de las feministas? Porque no están basadas en la xenofobia, porque no piden la deportación inmediata de absolutamente todos los inmigrantes, sino que todas señalan la raíz del problema: la cultura de la violación. Pero es que hacer cualquier otra lectura no tiene sentido y, si se hace, es con motivos electorales o ideológicos. Cualquier feminista pondrá el foco en el patriarcado y en su cultura, y lo hará por lógica, no porque queramos “islamizar Europa” como no se cansan de repetirnos.”

Barbijaputa

Respecto a posibles soluciones al conflicto, he leído algunas que me han gustado. Obviamente está la deportación, que defiendo si va seguida de seguir poniendo a los sujetos a las fuerzas del orden. Otra también, que recojo del diario británico The Independent  es que se puede priorizar qué grupos de emigrantes se acogen, siendo prioritarios mujeres con niños o familias al completo. Una posible explicación a este fatídico suceso es que han llegado muchos hombres solos, que, sin trabajo aún y en la ilegalidad, son más susceptibles de caer en dinámicas negativas de grupos de hombres. Esta última es aceptable.

Ahora vamos al gallinero, al jolgorio de fondo que corre como pólvora por RRSS y medios de comunicación de marcado corte conservador. En cuanto se supo de ello, insisto que para todos en general con retraso y confusión, a todos aquellos que defendemos la acogida de emigrantes y/o estamos con la lucha feminista, rápido se nos empezó a acusar de todo eso que hablo arriba. Además escandalizándose como cosas locas (con razón, pero ahora matizo) Vale, aquí vamos a cuchillo: que es un hecho muy serio nadie lo cuestiona, pero todas las personas que vinieron a por nosotr@s pierden la discusión cuando se les recuerda que, durante el resto del año, no están denunciando todos los demás casos de delitos sexuales que sufren otras mujeres. No estuvieron para denunciar el denigrante suceso que ocurrió en los San Fermines 2013, ni tampoco para denunciar el (aún más cabe deplorable) caso de delitos sexuales por parte de soldados en misión de paz (¿?) en República Centroafricana del Congo. Ah nada grave, unas estaban de fiesta y era parte del momento y otras, bueno a esas nadie les importa. Más o menos las contestaciones típicas.

“Why is assault only ‘real’ when it’s being done by outsiders? When it’s footballers being accused of pack rapes, do we see outraged mainstream voices calling for the removal of all football codes? No, we don’t. Rather, we’re more likely to hear people blame the victim”

Clementine Ford – Daily Life

“Los agresores no son blancos o negros, cristianos o musulmanes: son hombres construidos en la masculinidad hegemónica. Sin más. Ni menos.”

“Generar el terror en los otros hace que pensemos que esa amenaza no existe más allá de los otros. Que no vivimos en esa amenaza constantemente”

“La jugada, en este caso, se llama purplewashing: hacerle un lavado de cara feminista a políticas represivas de corte fascista y racista”

B.V. – Pikara Magazine

¿Qué queremos decir con todo esto? Que si alguien quiere denunciar este hecho lamentable de Colonia, entendemos que debe de estar con cualquier otro caso; pero si se aprovecha la coartada para intentar imponer determinadas políticas discriminatorias, queriendo generalizar y/o estigmatizar, además de acusar, que por favor no se adueñen de denunciar, porque son selectivos. O con todas las mujeres que sufren esta lacra, o con ninguna. 

“…para que podamos denunciar siempre, para que siempre salga en los periódicos, para que siempre los alcaldes y las alcaldesas tomen medidas de urgencia. Para que esas medidas apunten a donde tienen que apuntar: ni la clase, ni la raza, ni el origen. Sino a la construcción de la masculinidad guerrera, conquistadora y violadora”

B.V. – Pikara Magazine

Fuentes utilizadas:

 

¡Gracias por la lectura! 🙂 Pronto nuevo tema, más y mejor.

PD: Después de esto, la próxima vez que lo comente, espero que sea para poder decir que los culpables, sean de donde sean, tienen una sentencia en firme por sus delitos. Deseo a las mujeres atacadas que se recuperen de lo acaecido (que llevará mucho tiempo y ayuda de quienes les rodean) Omito cualquier respuesta/comentario con mala intención que se me haga, cuento con que siempre los habrá. Igual que somos muchos los que nos posicionamos con lo aquí escrito, otros tantos han señalado. Esto va mucho más allá. No soy nueva en esto.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s